La mujer durante siglos ha luchado por su
emancipación y la conquista de sus derechos, y hay que reconocer que,
día tras día, va imponiéndose en todos los ámbitos. Es natural que la
Masonería, por sus Principios y sus Rituales, le haya interesado. En
1717 fue creada la Gran Logia de Inglaterra, y el Pastor Anderson les
rehusó a las mujeres el derecho a la iniciación por esta razón: que era
necesario ser libre y de buenas costumbres; en efecto, en esa época las
mujeres vivían bajo la tutela masculina y no se las consideraba libres.

A principios del siglo XVIII se establecieron en Francia varias
Sociedades secretas que trataron de imitar a la masonería en su forma
exterior, caracteres y Ritos diferenciándose de ésta en la admisión de
las mujeres. Entre dichas Sociedades podemos citar la de Cagliostro La
masonería egipcíaca, que aún sigue funcionando hoy día.
En 1774, el Gran Oriente de Francia creó un nuevo Rito, llamado de
Adopción o "Masonería de Damas", al cual sometió a su jurisdicción,
estableció reglas y leyes para su gobierno; prescribió que sólo los
Maestros francmasones pudiesen concurrir a sus reuniones; que cada
Logia de Adopción estuviese a cargo y bajo la sanción y garantía de una
Logia masónica regularmente constituida y que el Venerable Maestro de
esta última, o los Vigilantes a falta de él, fuese el Oficial encargado
de presidirla, acompañado de la "Maestra Presidenta" de la Logia de
Adopción.
La Masonería de Adopción consta de cuatro grados: 1º Aprendiza, 2º
Compañera, 3º Maestra, 4º Maestra Perfecta. Está basada en la "Virtud"
y se ha juzgado conveniente cimentarla, no sólo sobre los principios
que inspiran amor al bien y horror al vicio, sino también sobre la
práctica de las buenas costumbres. Sus Rituales están llenos de textos
bíblicos que no deben tomarse al pie de la letra; la interpretación
simbólica de esos textos y alegorías constituye la instrucción masónica
de la mujer en los distintos grados del Rito de Adopción.
Conforme a estas reglas se establecieron a partir de 1775, varias
logias de Adopción. La más famosa fue La Candeur, en la que se admitió
a burguesas como la señora Helvetius, mujer cultísima y con un espíritu
muy abierto, y a miembros de la Aristocracia, como la Princesa de
Lamballe, la Duquesa de Chartres cuyo marido, el futuro Philippe
Egalité, era Gran Maestre de la Orden, y además a un gran número de
damas de la Corte.
La Duquesa de Borbón, prima del Rey y madre del Duque de Enghien, fue
la Gran Maestra de la Francmasonería de Adopción. En 1778, Voltaire le
envía versos a la gloria del Templo.
Con la Revolución desaparecen las Logias de Adopción y sus miembros
fueron esparcidos por la emigración, el encarcelamiento o la acción
política.
Bajo el Primer Imperio renacen las Logias de Adopción, siendo la
Emperatriz Josefina, Gran Maestra, durante un corto tiempo. Poco a
poco, durante el siglo XIX las logias de Adopción irán desapareciendo o
subsistirán en un estado vegetativo.
Creación de la primera obediencia mixta
El 14 de enero de 1882, la logia Los Libre pensadores del Pecq
(localidad próxima a París), decidió iniciar a una mujer; María
Deraisme, periodista y gran feminista. La emoción que provocó el acto
de insubordinación de la Logia del Pecq fue enorme. Se entabló una viva
polémica y cuatro meses después de este acontecimiento, la Logia del
Pecq tuvo que abandonar la obra emprendida. Superando su decepción,
María Deraisme decidió entonces crear una nueva Obediencia, y el 4 de
abril de 1893 nació el "Derecho Humano", Obediencia mixta, bajo la
dirección del Doctor Georges Martin. Hoy día, el Derecho Humano, con el
título de "Derecho Humano Mixto e Internacional", posee Logias en todos
los continentes.
La masonería femenina en el siglo XIX
La masonería de Adopción o de "Damas", se halla presente en muchos
países europeos o del Continente americano. Todas las Logias trabajan
según los Rituales franceses del siglo XVIII. Curiosamente, los
primeros datos que se pueden encontrar en los Archivos españoles, son
de 1885 aproximadamente, es decir, que aparecen o renacen las logias de
adopción en España en un momento en el que en Francia, la masonería de
Adopción había casi desaparecido.
Hay que considerar que en los años 1874-80, existe en España un
resurgimiento de la masonería, debido a la influencia de la Primera
República Española. La mujer española solicitará su ingreso en la
masonería y empezarán a florecer Logias de Adopción. Entre las Logias
de adopción del Gran Oriente Español, se pueden citar Las Hijas de la
Regeneración de Cádiz, Las Hijas de los Pobres de Madrid, Las Hijas de
la Unión nº 5 de Valencia. El Anuario de 1894 a 1895 del Gran Oriente
Español, consta de siete Logias de Adopción.
También por esos años, podemos ver en los Cuadros de Logia masculinos,
es decir, en las Listas de los miembros de una Logia, como por ejemplo
en Los Hijos de Riego de Madrid, o Nueva Cádiz, nombres de mujeres. Lo
que nos permite comprobar que, a pesar de la Constitución de Anderson,
se iniciaban a mujeres en el Rito masculino (quizás para crear Logias
de Adopción), y que éstas, asistían regularmente a los trabajos de la
logia masculina, como se puede leer en los libros de Actas. Todas esas
Logias pertenecían al Gran Oriente Español
Los cuerpos directivos de las Obediencias masónicas de Portugal,
Argentina, Cuba, Brasil y otros países establecieron Logias del Rito de
Adopción a finales del siglo XIX y principios del siglo XX. En cuanto a
las logias italianas, éstas abrieron sus puertas a las mujeres en 1819.
La masonería femenina en el siglo XX
En tanto María Deraisme luchaba por una masonería mixta, en la cual
hombres y mujeres podían trabajar juntos, los masones de la Gran Logia
de Francia, a pesar de la Constitución de Anderson, deciden crear de
nuevo Logias de Adopción. Estas no se parecen en nada a las de los
siglos XVIII y XIX.
Las Logias masculinas podían, después de haber pedido la debida
autorización al Consejo Federal de la Gran Logia de Francia, fundar una
Logia de Adopción. Esta logia llevaba el nombre de la Logia masculina
de la que había surgido. Además, los trabajos en la logia femenina eran
idénticos a los de las logias masculinas. La Gran Maestra de la Logia,
es decir, la Presidenta, dirigía las Tenidas y establecía libremente el
Orden del día. Se admitían en las reuniones a los masones de todas las
Obediencias reconocidas por la Gran Logia de Francia, siempre que
fueran Maestros francmasones. No había más que tres grados: 1º
Aprendiza, 2º Compañera, 3º Maestra. A pesar de este nuevo éxito, el
ritual femenino seguía siendo diferente al de los hombres.
El 29 de mayo de 1901, El Libre Examen, de la Gran Logia de Francia, crea la primera Logia de Adopción en Francia.
El 8 de julio de 1936, se constituye el Congreso anual de las Logias de
Adopción bajo la presidencia del Gran Maestro de la Gran Logia de
Francia, y se crea una gran Secretaria. A finales de 1936, se designó
una Presidenta para dirigir las Tenidas Colectivas. Se puede considerar
esta Secretaría como el embrión del futuro Consejo Federal.
De esta forma siguieron trabajando las Logias de Adopción hasta 1940.
Durante el período de la Segunda Guerra mundial, las masonas fueron
perseguidas y deportadas.
En el Convento de 1945, los masones de la Gran Logia de Francia les
permitieron a las masonas crear una Obediencia femenina independiente.
El 21 de octubre de 1945, la Unión masónica femenina de Francia celebró
su primera Asamblea General, y en 1952, tomó el nombre de Gran Logia
Femenina de Francia, adoptando en 1959 los Rituales y los signos del
Rito Escocés Antiguo y Aceptado que utilizaban los hombres.
La Gran Logia Femenina posee un Consejo Federal y un Supremo Consejo.
Se compone de unas ochenta Logias en Francia, tres en Suiza y tres en
Bélgica, con más de tres mil miembros.
Si hemos creído conveniente dar estos antecedentes históricos de la
masonería femenina francesa, es que ella fue en el siglo XVIII y luego
en el siglo XX, la primera en luchar con tenacidad por su independencia
y por su evolución espiritual y moral.
En España durante la Dictadura de Primo de Rivera, desaparecieron todas
las Logias de Adopción y durante la Segunda República empezaron a
establecerse de nuevo en Barcelona y en Madrid, pero no les dio tiempo
a extenderse por toda España. Después de 1980, además de la Obediencia
Derecho Humano Mixto e Internacional, existen varias logias únicamente
femeninas: una logia independiente Isis Sabiduría en Barcelona, y en
espera que puedan constituirse en Obediencia española independiente, la
Gran Logia Femenina de Francia, ha creado dos logias, una en Barcelona
y otra en Madrid. El Gran Oriente Español posee alguna logia de
Adopción.
En la actualidad existen en el mundo varias Obediencias estrictamente
femeninas independientes, de Rito Escocés Antiguo y Aceptado: La Gran
Logia Femenina de Francia, La Gran Logia Femenina de Bélgica, La Gran
Logia Femenina de Suiza, La Gran Logia Femenina Tradicional de Italia,
La Gran Logia Femenina alma Mexicana. En los demás países, las
organizaciones son Logias de Adopción, mixtas o paramasónicas, como en
EE.UU. En este último país, Las Hijas del Nilo, o Las Hijas del Arco
Iris, suelen preocuparse muchísimo más de su extravagante vestimenta
que de los problemas iniciáticos.
¿Por qué una masonería femenina?
Durante siglos la mujer no fue libre; vivía bajo la tutela de su padre
o de su marido; era normal que al liberarse de dicha tutela, haya
pensado en liberarse completamente. También, excluida de todos los
movimientos de pensamiento, se comprende que en nuestra época en que
reivindica con empeño el derecho a tener plena actividad recabe además
la posiblidad de progresar espiritual y moralmente.
Una de las objeciones que hacen los masones partidarios de la
aplicación estricta de la Constitución de Anderson, es que la
francmasonería procede de una profesión de hombres. A lo que replican
las masonas, que hoy día las mujeres ejercen las profesiones de
arquitecto, ingeniero, médico, abogado, etc... y que sus actividades no
se centran sólo en los quehaceres del hogar y en la procreación.
Según la Gran Logia Femenina de Francia, la finalidad de una Logia
estrictamente femenina, no consiste en aislar a las mujeres. No hay que
olvidar que la mujer ha vivido en un mundo elaborado por y para el
hombre. Para poder estudiar todos los problemas y llegar hasta lo más
profundo de sí misma, sólo puede trabajarse entre mujeres, ya que lo
que se necesita es repensar los problemas desde el ángulo específico
femenino. Así pues, las mujeres trabajan solas, para reunirse después
con los hombres, abordando los problemas comunes en un plano de
absoluta igualdad. Estos pueden asistir a las reuniones de las Logias
de la Gran Logia Femenina de Francia, como visitadores.
En cuanto a las masonas del Derecho Humano, consideran que la presencia
de hombres que exponen sus pareceres, y la presencia de mujeres que
después de escuchar, opinan a su vez, permite que la mujer progrese más
rápidamente.
La otra diferencia, entre la Obediencia femenina y la Obediencia mixta,
consiste en que la Obediencia y los trabajos de aquélla, están
dirigidos sólo por mujeres, mientras que en ésta última, hombres y
mujeres se reparten los puestos; y de ahí que en la práctica puedan
plantearse algunos problemas.
En realidad, sea cual fuere la Obediencia, al trabajar por su propio
perfeccionamiento, en el ambiente particular de su logia, las masonas
están persuadidas de que por la educación que pueden dar a sus hijos,
por su comportamiento, la humanidad podrá progresar y conocer merced a
la tolerancia: la Libertad, la Paz y la Justicia.
Algunos enlaces sobre Masonería Feminina (Logias):
Fuente:
http://rayuela.uc3m.es/%7Enogales/MAS/MAStext09.html#ind