Qué es la Masonería
La Masonería: Principios, Naturaleza y Finalidad
Una guía sobre el verdadero carácter de nuestra augusta institución, orientada al crecimiento intelectual, moral y espiritual del individuo y su contribución activa a la sociedad.
Naturaleza de la Masonería
Un sistema de moral ilustrado por símbolos
Clásicamente, la masonería ha sido definida como un sistema de moralidad velado por alegorías e ilustrado mediante símbolos. Su enseñanza no se transmite a través de dogmas, sino mediante un método simbólico que invita a la reflexión, al estudio y al perfeccionamiento interior.
Una institución iniciática y universal
La masonería es una institución iniciática de carácter universal, fundamentalmente filosófica, destinada a trabajar por el advenimiento de la justicia, la solidaridad y la paz entre los seres humanos. Su carácter iniciático implica que el ingreso y el progreso dentro de la Orden se realizan mediante ceremonias y rituales cargados de simbolismo, cuyo verdadero significado debe ser descubierto personalmente por cada iniciado.
Una fraternidad de hombres libres
Está conformada por hombres libres y de buenas costumbres que buscan su perfeccionamiento espiritual, intelectual y moral. No constituye una religión, una secta ni un partido político, sino una fraternidad unida por ideales comunes de crecimiento humano y servicio a la sociedad.
Los Principios Fundamentales
Libertad, Igualdad y Fraternidad
La masonería adopta como principios fundamentales la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad. Sin embargo, no impone una interpretación única de estos ideales; corresponde a cada masón comprenderlos, vivirlos y perfeccionarlos mediante su propio esfuerzo y reflexión.
Libertad de conciencia
Uno de sus pilares esenciales es la absoluta libertad de conciencia. La institución rechaza cualquier forma de imposición ideológica o doctrinal y promueve el respeto por todas las formas legítimas de pensamiento.
Tolerancia y respeto mutuo
La tolerancia constituye uno de los valores esenciales de la Orden. El masón aprende a respetar las ideas ajenas sin renunciar a las propias, comprendiendo que el diálogo y la diversidad enriquecen el conocimiento humano.
La Formación del Masón
El proceso iniciático
La iniciación representa el comienzo de un camino de transformación personal. A través de símbolos, pruebas y rituales, el iniciado recibe enseñanzas destinadas a despertar su conciencia y favorecer un profundo trabajo interior.
La construcción del templo interior
Aunque los masones trabajan en un templo físico, el verdadero objetivo consiste en edificar un templo simbólico: la propia personalidad. Cada virtud adquirida representa una piedra colocada en esa construcción espiritual.
El perfeccionamiento continuo
Todo cuanto puede obtenerse de la masonería depende directamente del esfuerzo dedicado al estudio, la perseverancia en el trabajo y la fidelidad a los compromisos libremente asumidos.
Los Objetivos de la Masonería
La búsqueda de la verdad
La investigación de la verdad constituye uno de los fines esenciales de la institución, tanto en el ámbito científico como en el filosófico y trascendental.
El cultivo de la moral
La masonería promueve el estudio y la práctica de la moral, especialmente la moral laica, fundamentada en la razón, la conciencia y la responsabilidad individual.
El perfeccionamiento humano
Su finalidad consiste en contribuir al mejoramiento espiritual, intelectual y material del ser humano, entendiendo que el progreso individual repercute directamente en el progreso de la sociedad.
Virtudes y Valores Masónicos
La práctica de las virtudes cardinales
La masonería promueve especialmente la práctica de la prudencia, la justicia, la fortaleza y la templanza como fundamentos del carácter.
El amor fraternal
La fraternidad se expresa mediante la ayuda mutua, la solidaridad y el sincero interés por el bienestar de los demás.
La filantropía
La esencia de la masonería es la filantropía, entendida como el amor activo hacia la humanidad y el compromiso constante con las obras de bien.
La Relación con la Religión y la Política
Una institución no confesional
La masonería no es una religión ni pretende sustituir las creencias personales de sus miembros. Exige únicamente la creencia en un Ser Supremo, dejando plena libertad para profesar cualquier religión.
El respeto por todas las creencias
Sobre el altar de la logia puede encontrarse la Biblia, la Torá, el Corán u otros libros sagrados, según las creencias de los hermanos presentes, como expresión de respeto hacia todas las tradiciones espirituales.
Independencia política
La Orden mantiene una posición apartidista. En sus trabajos no se imponen ideas políticas ni religiosas; únicamente se promueve el intercambio respetuoso de opiniones para favorecer el esclarecimiento mutuo.
La Educación Masónica
Una escuela de formación permanente
La masonería constituye una organización educativa que busca desarrollar el carácter, la conciencia y las capacidades intelectuales de sus miembros.
El aprendizaje mediante símbolos
Su método pedagógico utiliza símbolos, alegorías, rituales y ceremonias para transmitir enseñanzas que cada iniciado debe comprender y aplicar en su vida cotidiana.
El estudio constante
Las logias, los templos, las sesiones de trabajo y las bibliotecas constituyen espacios destinados al estudio, la investigación y el crecimiento intelectual.
Los Deberes del Masón
Compromiso consigo mismo
El primer deber del masón consiste en perfeccionarse continuamente, desarrollando la coherencia entre pensamiento, palabra y acción.
Compromiso con la sociedad
Está llamado a promover la justicia, combatir la tiranía, defender la dignidad humana y contribuir al progreso moral de la comunidad.
Compromiso con la patria
Asimismo, debe respetar las leyes del país donde vive, velar por la integridad de su nación y defender la inviolabilidad de la vida humana.
Vigencia de la Masonería
Una institución que trasciende el tiempo
La masonería ha permanecido vigente durante siglos gracias a la universalidad de sus principios y a su capacidad para responder a las necesidades espirituales e intelectuales del ser humano.
Su papel en la sociedad contemporánea
En un mundo marcado por la incertidumbre, la polarización y la intolerancia, la masonería continúa promoviendo la educación, la libertad de conciencia, la solidaridad y los derechos humanos.
El orgullo de pertenecer
Quienes comparten estos principios encuentran en la masonería una escuela permanente de perfeccionamiento personal y de servicio desinteresado a la humanidad, motivo por el cual manifiestan con orgullo su condición de masones.
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La Gran Logia de Panamá recibe a hombres libres y de buenas costumbres comprometidos con su propio crecimiento y el de la sociedad.
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